Hace 7 años,;más o menos; a mi hermano le detectaron una enfermedad llamada "esclerosis múltiple", el nombre científico es complicado y más atemorizante.Hoy en día es común hablar de esta dolencia, pero en esa época no sabíamos con que mounstruo tendría que luchar "J".
Cuando fue a hacerse el estudio, el médico que le dio los resultados le dijo, textuales palabras: " Flaco, pegate un tiro porque en dos años vas a ser un vegetal". A partir de ese momento comenzó su batalla, encontró una de las mejores neurólogas del país que fue su compañera más fiel, hizo pilates para evitar que los músculos se entumescan, realizó terapia microcelular; ( una terapia alternativa que merece un capítulo aparte); tambien hizo reiki fue a lo del Padre Ignacio de Rosario, nunca bajó los brazos, no se quedó llorando ni compadeciendose de sí mismo. Tambien viajó mucho, Europa, el Caribe, otra vez Europa, con un bolso , su mochila, parando en hostels, conociendo gente de todos lados. En fín, cambió su modo de vivir, empezó a disfrutar más y a mirar en su interior.
Hace unos días, la doctora le sacó la última pastilla que tomaba y le dijo que pase en un año si quiere a tomar un café y a contarle como le va en la vida.En pocas palabras , obtuvo su alta. La esclerosis múltiple tiene muchas variantes, es una enfermedad que es tratable pero no tiene cura. "J" está felíz, preparando su próximo viaje a Grecia. Por suerte no le hizo caso al "cerebrito" que le dijo que el suicidio era su mejor salida. Mi mamá le dice a quien quiera escucharla que el padre Ignacio lo salvó, mi hermano dice que fue su fuerza de voluntad, y yo creo que hay una combinación de las dos cosas.
Cuento esto porque me parece un buen mensaje para quien esté pasando por situaciones complicadas, siempre se puede, el ser humano genera sus enfermedades y el ser humano puede curarlas. Namasté.