



Ayer estaba recorriendo negocios de decoración en busca de un safu; (almohadón para meditar); cuando de repente, en una vidriera, encontré este puff, y la tentacion fue más fuerte que la practicidad. Inmediatamente recordé haber visto uno similar en alguno de los tantos blogs de diseño de interiores que leo. No servirá para lograr armonía espiritual, pero es super cómodo para escuchar música en el living. Matt lo llama "el tío cosa", como el personaje de "Los Locos Adams".
En casa, mi familia se empeña en ponerle nombre a los objetos que elijo para ambientar.
Nota adjunta: Mientras tanto, seguiré intentando alcanzar el nirvana con mi vieja almohada de plumas.